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 Damaris Cáceres Mercado nació en Cabo Rojo, Puerto Rico. Creció humildemente junto a sus padres y único hermano mayor. Sus estudios primarios los cursó en la escuela Pedro Fidel Colberg en su pueblo natal. Sus estudios intermedios los cursó en la escuela Pedro Nelson Colberg. Desde pequeña fue muy curiosa y talentosa en las artes. Le gustaba aprender de todo un poco. No fue una niña popular. Fue víctima del cruel ‘bullying’. Pero de esas malas situaciones aprendió mucho.  

Gracias al 'bullying' del cual estaba siendo víctima descubrió ese talento escondido que poseía. Al vivir las burlas y la crueldad de otros niños contra ella, comenzó a aislarse. Comenzó a crear en su mente ese mundo en el cual quería vivir realmente. Un mundo donde se sentía bonita. Donde era admirada y popular. Donde no padecía el 'Nystagmus' que tantas burlas le atraía.  Un mundo donde sólo existía la fraternidad entre las personas. Convirtiéndose así, en la escritora que es hoy día.

Parte de su adolescencia la vivió en Buffalo N.Y. donde permaneció por unos años junto a su madre y su hermano. Estudió en la escuela bilingüe Grover Cleveland High de dicha ciudad, donde se destacó como escritora en la comunidad estudiantil hispana. Gracias a sus historietas logró captar la atención de la facultad hispano hablante alumbrando hacia un futuro prometedor. Desafortunadamente tuvo la obligación de volver a la islita de Puerto Rico por cuestiones personales de su madre, tronchando su futuro por un lapso de tiempo indefinido. Sus estudios superiores los terminó en la escuela Luis Muñoz Marín II, la cual actualmente se le conoce como Inés María Mendoza en Cabo Rojo. 

Pasaron los años y no logró volver a Estados Unidos ni realizar sus sueños. Formó un hogar y se convirtió en madre de dos, un hijo a quien llamó Adrián Yadiel y una niña a quien llamó Génesis Idalis. Pero a pesar de todo, nunca dejó de escribir sus fantasías en papel. Contrario a lo soñado, su vida no fue nada fácil. Vivió una mala experiencia tras otra. Sin embargo, sus esperanzas nunca murieron. Trabajó duro en un empleo tras otro; en una tienda de helados, en una pizzería, pintando cerámicas, en restaurantes, en hoteles, en bufetes de abogados, pero nunca dejó de escribir.

A pesar de todo, era y aún es una persona que le gusta ayudar a los demás por naturaleza. En los años 2000, se dedicó a dar clases de computadora voluntariamente en la Escuela Severo Colberg Ramírez. Se dedicó de lleno a los niños y a dar talleres a los padres para enseñar el manejo de la computadora. Escribió obras de teatro para los niños, y servía como maestra sustituta entre otros roles escolares. 

Logró terminar sus estudios de bachillerato obteniendo su título en Administración de Empresas y Sistemas de Información en la Universidad del Este, en Cabo Rojo Puerto Rico. Fue allí donde decidió sacar sus manuscritos que guardó desde su adolescencia para mostrarselos a su profesor de español, quien fue la primera persona que le instó a publicar. 

Inesperadamente, una mañana de septiembre en el año 2001, un aparatoso accidente automovilístico casi le cuesta la vida. Su afán de vivir por sus hijos le dio fortaleza. Sufrió de depresión severa y PTSD por años, a consecuencia de un fuerte golpe en la cabeza y traumas vividos en su pasado, pero nunca se dio por vencida.

Fue columnista de un periódico local llamado El Faro del Suroeste por varios años. Su columna era totalmente inspiradora, con el fin de ayudar a las personas a superarse y a sobreponerse de situaciones difíciles como ella lo había logrado muchas veces.

Dio clases de yoga y meditación gratuitamente en el complejo deportivo Rebekah Colberg en Cabo Rojo. En el año 2007, publicó su primer libro el cual fue uno de los escritos en su adolescencia, titulado 'Quimera'. Un año después publicó su segundo libro dedicado exclusivamente para auto-ayuda personal titulado 'Tu Reflejo'. Fue ganadora de varios galardones y reconocimientos por su arte y por otros escritores reconocidos en su Pueblo Natal como lo fue Luis A. Roure, ex catedrático del Recinto Universitario de Mayagüez (QEPD), y por la autora autodidacta Myrna Lluch.

Años después, decidió volver para Buffalo N.Y., en busca de un mejor futuro para sus hijos y para sí misma donde ha permanecido.

En la actualidad, es colaboradora en el periódico regional Panorama Hispano News distribuido en Buffalo, otros estados y ciudades limítrofes intentando aportar su granito de arena para el bienestar de la comunidad hispana. Ha escrito diez libros. Incluyendo uno para niños. Cinco de ellos han sido publicados. 'Quimera', 'Más allá', 'Cuando él me miró', 'Destino' y 'Tu Reflejo'. Gusta de utilizar lengüaje sencillo y común.  Ella desea que toda clase de persona lea cómodamente sus libros sin un diccionario a su lado. No importa la historia que se narre en sus libros, siempre tendrá una reflexión al final. Los mismos se pueden clasificar en diferentes categorías sin afectarse, ya que le gusta mezclar su contenido para así eliminar la monotonía. Sus libros pueden tener una mezcla entre drama, acción, comedia, horror, romance, e intriga. Le gusta narrar en primera, como en tercera persona. En la mayoría de sus libros, su narrativa está dividida en capítulos cortos, los cuales terminan en intriga. Logrando así llamar la atención del lector. 

Su estilo nunca ha sido influenciado por ningún otro escritor. Comenzó a escribir desde pequeña, pero irónicamente nunca le gustó leer novelas. Las consideraba aburridas. Tuvo que forzadamente leer novelas en la escuela para obtener una calificación y así no reprobar la materia, pero eran novelas antiguas que apenas entendió. La única que recuerda fue "Marianela" del escritor Benito Pérez Galdós. Es la única que recuerda, pues la protagonista era fea, como ella se sentía en aquel tiempo, y se sentía muy identificada. Aparte de esas novelas obligatorias en sus tiempos escolares, no acostumbró a leer nada más de otros escritores. Sólo leía sus historias una y otra vez, para disfrutar de ese mundo que tanto anheló vivir.  Es por eso que no tiene escritores favoritos. Considera que todos somos individuos con dones y talentos únicos.